Ai oboete imasu ka
Pasó el basurero y no se llevó mis bolsas. Me quedé mirándolas pensativa. Se me ocurrió abrirlas y mezclar sus contenidos para armar una grande. Tal vez de esa manera las levantarían.
Junté las escenas bronteanas de ramos mejía de octubre del año pasado, de semana santa y de Principios de agosto. Las escenas copiadas a the wall de enero, los cuentos cortos cortazarianos de nuestras conversaciones por msn, las batallas épicas copiadas del Kalevala de enero y las declaraciones de guerra subversiva por mensajitos.
Miré con cariño la melodia de Mari Iijima que sonó en el jardín japonés, y traté de guardarla junto con la convención de comics y el paseo en valkirya. El viaje en tren escrito por Gaidar, los paseos nocturnos descritos por Galeano, la visita nocturna a las librerias en el libro de May Alcott. Pero cuando quise juntarlas se perdieron en la bolsa cubiertas por frases y mentiras best sellers.
No había terminado cuando el basurero se me acercó, depósito dos bolsas en el piso y comenzó a mezclar lo suyo y lo mío.
-Tal vez de esta manera -susurró muy despacito- también pueda deshacerme de lo mío.
Le sonreí y seguimos trabajando en silencio.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home